Venezuela groups raise awareness on teen pregnancy

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Shop window mannequins dressed up as pregnant school girls form the shock effect of a Venezuelan campaign to raise awareness of teenage pregnancy in a country where over a fifth of babies are born to mothers under 19. Duration: 01:14

Venezuela groups raise awareness on teen pregnancy

(Spanish)

Ignorancia, descuido o protección, causas del embarazo precoz en Venezuela

• / Caracas (Venezuela)

• – 18 noviembre 2014 18:00

• – AFP (Sofia MISELEM)

De lejos parece una tienda de ropa escolar, pero al acercarse se distinguen tres maniquíes de niñas en uniforme pero con el vientre abultado: es la “Vitrina de la Vergüenza”, campaña para concientizar sobre el embarazo adolescente en Venezuela, con la mayor tasa de maternidad precoz en Sudamérica.

Gabriela Rodríguez, de la organización Construyendo Futuros que instaló la polémica vitrina en un concurrido centro comercial de Caracas, explicó a la AFP que “cada tres minutos en promedio una adolescente se embaraza” por descuido, ignorancia, deseo de ser madre, conseguir un ingreso económico de un hombre o por protección al tener un hijo de un criminal.

En 2012, según el Instituto de Estadística, 22,3% de los nacimientos fueron de menores de 19 años y un reciente estudio del Fondo de Población de la ONU demostró que Venezuela, con 101 nacimientos por 1.000 mujeres de 15 a 19 años, tiene la mayor tasa de embarazo precoz en Sudamérica y la tercera de Latinoamérica.

Los visitantes del centro comercial que se topan con la vitrina se muestran sorprendidos, pero pocos se atreven a mirarla de frente, la mayoría observa de reojo.

“Es fuerte. Cuando una campaña es buena, habla por sí sola y visualizar un problema es la mejor manera de hacer conciencia”, comenta Armando Cárdenas, el creador de la campaña.

–Sin proyecto de vida–

Entre las razones del embarazo adolescente Rodríguez enumera descuido y desconocimiento, pero también falta de un proyecto de vida.

“En los barrios las muchachas están casi programadas a que lo que tienen que hacer en sus vidas es ser madre, esperar más allá de 18 años no lo computan, y 70% de las que son madres no estudiaron y no trabajan”, comenta.

Una adolescente, que pidió no ser identificada, reconoce a sus 16 años y con un hijo de casi dos que “anhelaba tener un bebé”, porque las mujeres de su poblado eran madres desde adolescentes.

La chica inició su vida sexual a los nueve años con relaciones ocasionales, que a los 14 se volvieron regulares con su novio y se embarazó.

“Conocía métodos anticonceptivos, pero no los usaba. Y jugando una vez quedé embarazada”, dice al admitir que la interrupción del coito falló.

Elizabeth López tiene 25 años, está embarazada de su tercer hijo después de haber tenido al primero a los 17, cuando estudiaba.

“Era muy buena alumna, tenía todas mis materias pasadas, pero el problema es que a mi mamá le pegó muy duro. Lo que hizo fue sacarme del liceo, me retiró por la pena de que mis compañeras me vieran con el uniforme”, dice a la AFP López, quien sin embargo concluyó sus estudios y es maestra.

–Seguridad económica y personal–

En un barrio del suroeste de Caracas, la religiosa Yolanda Zambrano dirige la Obra Social de la Madre y el Niño, de la orden Hijas de la Caridad de San Vicente de Padúa que desde 1950 asiste a mujeres embarazadas de escasos recursos.

“Cuando iniciamos, eran madres solteras, pero adultas. En los 1970 fue cuando empezamos a ver el fenómeno de las madres adolescentes y se ha agudizado a partir de los 1980 y 1990”, comenta Zambrano a la AFP.

El sitio, que cuenta con salones y grandes patios, ha llegado a albergar a 120 mujeres, la mitad de ellas adolescentes, de 10 años incluso, que llegaban embarazadas y tenían a sus hijos, además de que recibían educación y capacitación.

“En la zona rural es normal que de 14 ó 15 años se casen, tengan hijos, pero el ambiente no es hostil. En las ciudades es donde el embarazo adolescente representa un problema, sobre todo en los barrios con esta descomposición social y la violencia”, comenta la religiosa.

Venezuela, según la ONU, es el segundo país más violento del mundo y la hostilidad se recrudece en los empobrecidos barrios capitalinos, donde la maternidad puede ser sinónimo de seguridad económica o personal ante la criminalidad.

“Hay chicas que reconocen que su sueño es tener un hijo con el malandro (criminal) más malandro del barrio para que las proteja”, sostiene Zambrano.

Gabriela Rodríguez coincide en que la maternidad puede ser garantía de seguridad en el barrio porque tener un hijo del “pran” –jefe criminal– te da protección.

“Hemos escuchado a chicas decir que para salir adelante quieren tener un hijo con el mototaxista o con el ‘pran’ porque el primero tiene dinero y te garantiza un ingreso y el segundo te da seguridad. Y poco importa que (estos hombres) tengan otras mujeres o hijos en el barrio”, explica Rodríguez.

Tags : Pregnancy, teen, awareness, raise, groups, Venezuela

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